Antoine Sartre muere atropellado en la estación de metro de Denfert Rochereau en París. La policía francesa concluye de forma apresurado que ha sido un suicidio. Lejos están de imaginar que este hecho luctuoso está relacionado de forma directa con la colisión del Alejandría y el Mesana en aguas del estrecho de Gibraltar unos meses atrás.

Jacinto Reyes, perito especializado en accidentes marítimos, cincuentón, bebedor, recién divorciado y un tanto escéptico con lo que le pueda deparar la vida, es enviado para tasar los desperfectos producidos en el Mesana. Lo que parecía a priori una investigación rutinaria se complica de manera espectacular por la aparición de una red mafiosa que intentará ocultar un secreto que atesora uno de los barcos implicados. Sin embargo no va ser éste su mayor reto porque en ese viaje, en el que regresa a la ciudad en la que pasó su juventud, tendrá que enfrentarse a una mujer a la que conoce demasiado bien, Alicia.

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sábado, 30 de octubre de 2010

BUENAS NOTICIAS

Después de casi nueve meses de espera he recibido un correo de una importante agencia interesándose por mi novela. Me han mandado un contrato de representación para que lo firme. Algunas cosillas del documento no acabo de entenderlas bien, por lo tanto voy a esperar a este lunes para llamar por teléfono para que me las aclaren.
Quería compartir la experiencia con los pocos que se pasan por este blog. El impacto emocional es fuerte hasta el punto de que la noche en la que recibí la noticia me desperté muy temprano ansioso y sin sueño, sin embargo la alegría es grande y las expectativas positivas para mis escritos, que se iniciaron como un simple pasatiempo, se multiplican por cien. Tengo que poner freno a mi imaginación y valorar en su justa medida lo que ha ocurrido. Espero que la agencia sepa sacarle partido a mi trabajo, de todas formas el simple hecho de publicar me parece un logro muy importante.
En los próximos días seguiré informando de las novedades.

3 comentarios:

  1. Estupendo, espero que todo vaya bien a partir de ahora. No es fácil en estos momentos que alguien quiera publicar. Felicidades.

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  2. Qué bueno, Antonio! Me alegro mucho. Era cuestión de tener paciencia, nomás. El trabajo ya estaba hecho, :-).

    Un saludo,
    Alejandro.

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